Primera Parte
Elegir la ignorancia
"La humanidad se halla a mitad de camino entre los dioses y las bestias."
Plotino, filósofo latino.
Una mente educada siempre será más difícil de manejar que aquella que se encuentra vacía de conocimiento, por ponerlo de cierta forma, ya que es obvio que todas las personas tienen un nivel de conocimiento. Todos nacemos con los instintos básicos, con estos 'reflejos' que nos da la naturaleza por sobrevivir y conforme nos vamos desarrollando aprendemos miles de millones de conocimientos: desde agarrar una cuchara hasta crear computadoras. Es increíble la capacidad que tiene el ser humano para transformar su alrededor para facilitarle la vida aunque esto sólo me hace pensar en que somos incapaces de aceptar las verdades más sencillas que tenemos en frente de nosotros. ¿Acaso nuestra evolución nos ha conducido en el camino de la ignorancia?
Ignoramos cosas por elección, decidimos hacia que punto nos queremos dirigir en cada aspecto de nuestro corto paso por la vida y me llega a sorprender las cosas que, como humanidad, hemos elegido no hacer caso inclusive hemos de encontrarle un significado más complejo de lo que en realidad es. Cuantas veces no he visto como un pequeño problema nos ahoga, el como le damos vueltas por resolverlo cuando el camino más fácil siempre lo tenemos como primera opción; es intrigante el modo en que el miedo, la ira, el orgullo o cualquier emoción nos mueva de tal forma que todo se torne tan excesivamente complejo de entender. Nos hemos puesto metas que se creen inalcanzables para resolver las dudas más primarias que tenemos como seres pensantes, tratando de exprimir nuestro razonamiento lo más que se puede para superar lo ya establecido, pero sin algún fin establecido.
Hay tantas cosas en nuestro mundo actual que nos parecen tan normales, tan cotidianos y con poca importancia, de cierta forma; evitamos hablar de muchos temas por diferentes razones y el pretexto más simple es aquel que usan quienes no tienen una respuesta concreta. Damos por hecho de que la vida de cada persona sólo le pertenece a sí misma; que el creer en un Dios o tener fé en algo es una simple necesidad del hombre por ver más allá de lo que pasa en su día a día (en pocas palabras); que el miedo a la muerte es parte de nuestro instinto de supervivencia; que nuestro pasar por este mundo es un acontecimiento más de la historia de la raza humana, un breve suspiro que no se compara con la historia del planeta ni del sistema solar ni del universo. Somos un simple instante en el tiempo y, en conjunto, parece que el ser humano necesita aclarar esas ideas con teorías cada vez más complejas. Necesitamos esas respuestas, necesitamos librarnos de aquello que sentimos tan extraño cada vez que no encontramos una solución sin darnos cuenta de que lo más sencillo es, quizás, lo que de verdad debamos de entender.
Nos gusta complicarnos las situaciones, buscamos el drama en nuestras vidas aunque queramos ignorarlo; no podemos estar en paz con nosotros mismos sino tenemos algo que nos mueva por dentro. El hombre ha creado la religión por ello, ha sustentado su sentir por creer en algo más allá de nosotros sin querer entender la raíz del asunto. Si hay un Dios éste se encuentra en cada uno de nosotros por que hemos elegido que así sea.
Cuando uno muere es el fin del tiempo para esa persona, ya no hay nada más, nada que entender, los demás somos quienes creamos esa necesidad de mantener 'viva' la energía de los difuntos al darles nombres (cielo, infierno, reencarnación, transformación de energía, ustedes nombren), elegimos ignorar lo más simple de la vida: somos seres orgánicos y tenemos un fin. ¿Por qué nos cuesta tanto trabajo aceptar esto? ¿Acaso la soberbia es parte de un ser 'pensante y con razonamiento'? Es obvio, tenemos esa necesidad de traspasar el tiempo, de inmortalizarnos a nosotros mismos. Tan simple como eso.
Somos infinitas variantes del azar, una forma de vida que decide traspasar las barreras de lo conocido por que quiere ignorar lo más básico que se tiene al vivir. Somos seres humanos, buscamos conocimiento para ignorar aquellos que tenemos al principio.
¿Es, acaso, algo tan complejo de entender?
No hay comentarios:
Publicar un comentario